Querido Santa:
Soy un niñito de cuarenta y ocho...ya sé...demasiado crecido, pero justamente lo que te quiero pedir tiene que ver con...no, no...mejor pasá y ponete cómodo... Un licorcito? Sacate las botas, aflojá...
Viene movida la cosa, no? Me imagino...milagros debés hacer para conformarnos a todos... Y encima la mano, digamos, no está tan sencilla, verdad? Doble, lo querés? Juá! Llegarás con todos los pedidos y en estas condiciones? Ya sé...no es mi problema, pero...ma sí... Triple... Te va?

Ahora sí! Te agarro más dulce... Bueno...vayamos a los bifes... Sabiduría. Eso te pido...
Pará, pará... Mirá para arriba, levantá los brazos... Ya pasó? Seguro?
Como te decía... Sabiduría. No te rías, no es joda... En serio, che...te explico...
Y no hablo de conocimientos, de información... Hablo de ser inteligente y extremar cada uno de los recursos para resolver esas situaciones que, cuando se presentan, me dejan culo pa arriba... Que casi siempre tienen que ver con mi rubia debilidad: las chichis... No te conté? Pues, que desde que tengo memoria, las polleras siempre coparon la escena... Desde mis abuelas, madre, tías, mascotas, minitas, novias, mujeres y ahora, por si fuera poco, se sumaron las cachorras... Sus eternas demandas y mi dificultad para compatibilizar lo que ellas quieren, con lo que yo puedo y deseo dar, sin olvidarme de ser. Y sin morir en el intento...
Pero...qué es lo que te causa tanta gracia? Mirá que yo confío en vos...en tu capacidad de traernos soluciones y felicidad. En tu bondad, en tu intuición, en tu... Qué? Largás todo? Por? Que ya estás cansado y viejo? Qué llegó la hora de jubilarte? Pero...y nosotros?
Ahhh! Ya tenés una persona que te va a reemplazar... Y desde cuando arranca? Ya? En estas fiestas? Que me la querés presentar? Tenés su foto... A verla?

Te reconozco, Claus, que el rojo es mi color predilecto. Rige a mi signo, me queda bien a la cara, me incentiva a estar alegre... La Dama de rojo que hoy me acompaña, si bien se sumó, indefectiblemente, a la lista de polleras, intenta ayudarme a abrir la cabeza...
Pero dejar ésta, mi particular petición, en manos de otra mujer, me causa una especie de escozor... Mezcla de cagazo, de incredulidad... Mejor, esta vuelta, voy a lo seguro y les pido una Scalextric...
Georgie